HISTORIA
   
 

Hasta  el s. IX hay una gran vacío documental. En la crónica de Alfonso III, c. 880, se informa que su antecesor Alfonso I repobló Carranza y Sopuerta. El primer documento escrito en el que se cita al Valle de Somorrostro, del que Muskiz, es solo una parte, está fechado en 1068. Al parecer el proceso de aculturación romano no llegó a cambiar los usos y costumbres de la población indígena gentilicia, que siguió explotando los recursos agrícolas y ganaderos de unos dominios mal definidos territorialmente.
Entre los s. IX-XIV se producen grandes transformaciones: asimilación del cristianismo, aparición de la casa-torre como centro de poder que sustituirá a la iglesia propia, diversificación económica ( hierro y comercio), apropiación del espacio en detrimento de los terrenos comunales, ruptura de la sociedad gentilicia y aumento de las desigualdades sociales entre los grupos de población y reorganización del doblamiento con la aparición de nuevas entidades: la villa, la barriada, y el caserío.

       
           
 

Iglesia San Julián
 

Con la difusión del cristianismo aparece un nuevo elemento de referencia económico y social: la iglesia. Las iglesias se generalizan a partir del s. XI y entre las mas antiguas de la zona hay que señalar las de Santa Mª de Pobeña y la de la Cerrada de Ranes, en Cardeo. Estos templos presentaban una arquitectura muy sencilla y eran de pequeñas proporciones. En su entorno se acotaba un espacio para enterrar a los miembros de la comunidad. Aunque el rito funerario es el cristiano, perviven ritos precristianos de protección y culto a los muertos. La iglesia es también un centro económico, ya que gracias a los diezmos conseguía los escasos excedentes generados por la actividad agropecuaria. Eran de propiedad particular y como cualquier otro bien patrimonial podían ser vendidas, donadas, etc. Sus propietarios detentaban ciertos derechos sobre el resto  de los vecinos. Santa Mª de Pobeña era propiedad de Doña Elo Bellacoz y contaba con pastizales, árboles frutales y un puerto, dato que denota cierta actividad marítima. En el s. XIII Diego López de Haro, el bueno, señor de Bizkaia, donará a Sancho Ortiz Marroquín de Montehermoso varias iglesias del valle de Somorrostro, entre ellas la de San Julián, por sus servicios en las Navas de Tolosa.

     
           
 

En el s. XIV se inicia una etapa de crisis económica; la nobleza intentó por todos los medios que sus rentas no disminuyesen y así disputaron entre ellos el “valer mas”, es decir, poseer mas rentas, riquezas y beneficios. Gracias a Lope García de Salazar tenemos información sobre los acontecimientos de la Bizkaia bajo medieval pues en su libro “Bienandazas e Fortunas” se recogen los hechos más destacados de aquellos conflictos entre los bandos. La familia Salazar, a la que pertenece el cronista, detentó el control del valle de Somorrostro desde su fortaleza de Muñatones. Esta familia se estableció en Muskiz al emparentar, hacia el 1256, con la de  Muñatones. Al igual que otros parientes mayores, esta familia era propietaria de tierras y hombres, gozaba de rentas, disfrutaba de exención tributaria y sometía a su autoridad a los habitantes de su zona de influencia.